Spin-off

Spin-off

miércoles, 31 de diciembre de 2014

.........







"Lo mejor que te puede pasar en la vida es conocer a alguien que sabe de memoria todos tus errores...
Tus defectos...
Tus malos pasos...
Tus debilidades...
Y sin embargo, sigue pensando que eres totalmente increíble así..."







lunes, 22 de diciembre de 2014

........







"Sólo quiero que me bese, 
como se besan pocas veces en la vida,
 con todo, 
entre la pared y el corazón. 
Que sean de esos besos que se pagan con el alma..."





viernes, 19 de diciembre de 2014

Robos al Alba...*



   La persona que vive en este lugar es en extremo ordenada, sonreí al ver lo pulcra que tenía la habitación. 
  Encontré varias joyas de las que sacaría algo de provecho, eran de mucho valor, por lo que pude ver. Y después de coger tanta alhaja conseguí una caja escondida al fondo de uno de los cajones, al abrirla encontré algunos billetes. 
  ¿Podía ser más perfecto?
 Seguí revolviendo esperando hallar algo más, ignorando el sonido de la puerta al abrirse de golpe. La dueña de casa había regresado, me alegra que no pueda ver que estoy sonriendo. Es la primera vez que me pillan in fraganti, la pobre seguro ha entrado en pánico al ver a una desconocida hurgando en sus cajones. 
    Estaba muy quieta, mirándome...
   De reojo pude observar cómo, en su intento de acercarse a mí, tropezaba y dejaba caer el vaso que llevaba en la mano; levanté la cara, su expresión me resultó divertida. Supongo que no esperaba mi reacción de: "Me interesa un pepino que estés aquí, zorra", y me lo confirmó al intentar imitar mi indiferencia, a leguas podía percibir su nerviosismo. 
    Quise soltar una carcajada por lo adorable que me resultaba, aún en su estado. Era obvio que estaba totalmente ida por el alcohol; me resultó curioso que no gritara ni dijera nada.
   La examiné de arriba abajo y negar que me gustó lo que vi sería mentir con descaro; sonreí, y sé que no lo notó por el pañuelo que cubre la mitad de mi cara, así como creo que no ha notado que, al quitarse los pantalones, las bragas se habían ido con ellos y quedaron a medio bajar. Me acerqué con total seguridad, me agaché ante ella y, con lentitud, terminé de bajárselas; acaricié sus muslos, su piel se erizó lo cual provocó la misma reacción en mí. 
    Bastó tocarla, apenas...



   Me levanté, la cogí de los brazos y la llevé hasta su muy bien arreglada cama. 
  Me daba curiosidad saber por qué no se resistía. ¿Tan ebria estaba?
   La acosté con sumo cuidado, como si de una de las joyas más caras se tratara.
   Me senté encima de ella, le miré a los ojos a medida que deshacía cada botón de su blusa. A pesar de estar ebria su mirada era muy centrada, hipnótica.... Tenía la seguridad de que intentaba reconocerme así que acerqué mi rostro al de ella y me quité el pañuelo para vendarle los ojos. Tampoco iba a dejarle las cosas sencillas, ni siquiera sé por qué quiero acabar esto.... O por qué lo empecé en primera instancia. Debí marcharme con lo que ya tenía, pero era el último robo de la noche-ya de madrugada-, si entré aquí no fue precisamente porque necesitara más cosas.
   A ella...ya le había visto antes...

  Noté cómo su respiración se aceleraba, mi pulso también iba en aumento. 

   La tenía a mi merced....
   Besé su pecho, haciendo un camino hacia su pezón derecho el cual mordí muy quedo, lo lamí y pasé al siguiente. La oí suspirar, sonreí....ese suspiro me puso aun más. Empecé a quitarme la chaqueta y la blusa negra que cargaba, las lancé al suelo y desabroché mi pantalón.
   Sin aviso previo sentí sus manos acariciándome los costados... Mi nueva amiga había tomado valor, y es que el morbo que se respiraba desde el instante en que entró, lo ameritaba. Ya no me importaba saber por qué no se defendía, al diablo con que se resista o no....
      Yo le había cegado, pese a eso, su manera de tocarme era exactamente igual...o mejor a cuando se está viendo lo que se toca... Sus dedos en mi piel, el roce de su cuerpo desnudo bajo el mío... El que no se resistiera.... Lo encontré divertido, al tiempo que me hacía desearla, desear más de ella...
  Volví a centrarme en sus pezones, los chupé y sus gemidos daban pie a que continuara sin detenerme; nuestros labios se rozaron, yo lo quise así. Moría por probarlos aunque fuese un poco.
   Bajé mi pantalón y ella se encargó de mis bragas, ansiaba sentir sus dedos en mi sexo... 
   Empezó a acariciar mi clítoris, en mis labios se dibujó una sonrisa al notar sus temblorosos dedos rozándolo... La dueña de casa estaba nerviosa... 
  Suspiré...



  Me sorprendió el que consiguiera que me mojara tanto, gemí ante el contacto de sus dedos en mi clítoris. Mordí mi labio inferior mientras acariciaba el suyo, esparcí la humedad de su sexo por sus labios y besé su cuello, deleitándome con sus gemidos, con su aroma... Su perfume se había mezclado con su sudor, con nuestro sudor.... 
  ¡Y joder! Las ganas de quitarle la venda de los ojos me consumían.... 
   Deseaba mirar esos ojos.... 
   Encontrarme en ellos...
  Y que ella se encontrara en los míos....
   
   Sus dedos entraban y salían de mí con rapidez... 
  Más.... Mucho más...
 Yo empecé a subir la velocidad de las embestidas de los míos.... Sentí sus contracciones al tiempo que me corría.... La intensidad del orgasmo fue tal que me vi presa de la tentación de besarla, no un simple roce de labios, sino besarla.... 
    Devorar su boca...
   Me contuve.... Así como contuve las ganas de remover la venda de sus bellos ojos...

   Esperé unos escasos segundos hasta recuperar el aliento suficiente para tomar mis cosas e irme.

   Bajé de su cuerpo, abroché mis pantalones y recogí mi blusa, mi chaqueta y las cosas que había robado....
   Sin duda todo aquello había perdido su valor ya, al menos para mí.... 
   Aunque, para no perder la costumbre... Reí por lo bajo...
   Con suerte a esta niña no la volveré a ver. O no me reconocerá la próxima vez que la encuentre...
   Tal vez vuelva por mi pañuelo. Reí mientras me dirigía a la ventana; di un rápido vistazo a la dueña de casa... Terminar follando con ella después de verme descubierta... Vale, esto no volverá a repetirse... 
   Me marché...

    Lo que robé esta madrugada se quedará conmigo por el resto de mis días.... 

    Y tiene más valor que cualquier otra joya que pueda encontrar en mi oscuro camino....
       



  
















Esto terminaría olvidandolo, y....
...Mi rostro seguiría siendo un misterio para ella....

















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  Este relato originalmente es de Nana Viudes, pero como soy una ladrona experta, tan sigilosa como una ninja y toda la cosa, me gustó tanto que lo escribí desde la perspectiva de La Ladronzuela. En resumen "lo robé" una madrugada... xD
  Con el permiso de mi Pétalo de Loto, al final decidí compartirlo con ustedes e invitarlos a pasar a su blog....
 Para leer el único y original hacer click Aquí.. 
  











miércoles, 17 de diciembre de 2014

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"Te libero de mí...
 de mis males, de mi mal genio...
de los domingos por la tarde en donde nunca puedo más...
del odio a mis cumpleaños...
de no saber cómo hacer para regalarte algo que no pierdas...
(TE LIBERO DE MÍ)....
desengaño...
de tu karma...
de mis novedades...
de la contradicción que represento...
(TE LIBERO DE MÍ)...
de mis llamadas que te saben a auto compasión...
de mis enredos...
de mi cabello suelto, largo, sin peinar...
(TE LIBERO DE MÍ)...
consciencia....
del desconcierto a fin de mes... 
de la caída....
de la llegada...
de mi huida inevitable...
Te dejo libre para que me dejes,
para que me veas de lejos, y me quieras....
(menos)...."















-Mario Benedetti...











miércoles, 19 de noviembre de 2014

Nos Vemos....




 Se miró al espejo, sentada en una silla frente a él; llevaba unas medias de malla y un vestido negro.
   Sonrió a su reflejo, esta era ella... La chica de pelo negro, veintitrés años recién cumplidos y toda una vida por delante que no planeaba desperdiciar. Sin embargo tenía que lidiar con sus propios demonios, y ya evitar meter a otros en sus asuntos.
   Esta era ella, la chica tonta y solitaria... 
   Se levantó luego de calzarse los zapatos, la escuché decirme que ya diera la cara. Entendí que no le había sonreído a su reflejo, sino a mí. Había notado mi presencia, no me escondí bien.
   Su pelo negro caía en ondas por sus hombros, caminé hacia ella y quité el mechón rebelde que se escapa hacia su cara; ella ladeó la cabeza, ¡qué adorable! Sonreí, besé muy quedo sus labios y sin apartarme de ella le dije:

-No vas a ganar nada estando sola.

-No le tengo miedo a la soledad, estoy acostumbrada... Aunque perder a quiénes quiero, eso si me da miedo. Pero ya sabes cómo soy, ni yo me entiendo.

   Bajó la cara, yo llevaba mi bata negra abierta. Paseó su mano por mi abdomen, su esmalte de uñas negro iba tan perfecto, no sé cómo logra mantenerlo. Su tacto fue tan delicado, mi piel se erizó al instante, siempre acaricia con cierto temor. 
   Como si le diera miedo lastimarme....

-¿De qué huyes?-susurré.

-No huyo, necesito aclarar mis ideas.... No estoy bien, y antes de que hiera a alguien con mis palabras, y esta bipolaridad desbocada prefiero tomar distancia. Ya no puedo confiar en nadie, otra vez...

-¿Y yo qué? ¿Estoy pintada?

  Esa sonrisa misteriosa, la que me hace pensar "¿Qué mierda hiciste?", apareció en sus labios.

-Casi pero no, eres muy real.-Me cogió del mentón y me besó como solo ella sabía, su lengua me dejó en jaque.-Lo siento.-susurró cerca de mis labios.

   Se apartó sin aviso previo y pasó por mi lado; cogió su casco, las llaves de su motocicleta recién comprada y su chaqueta favorita que se encontraba en el perchero, una con tintes militares y un dragón dibujado en la espalda.
   Se quedó ante la puerta con la mano en el pomo, sin girarlo y sin volverse para verme.
    No tenía por qué marcharse. Aunque siempre viene, descarga su maldita frustración conmigo y se va...esta "ida" era diferente. Tardaría mucho más en regresar...
  Nunca me decía nada, sólo hablaba de cosas vanas, nunca de ella... Se negaba a decirme qué le pasaba, y por más que intentaba sacarle algo nunca lo lograba. Es más cerrada que el candado de un diario, y había construido un gran muro a su alrededor... Un muro que yo no había logrado traspasar.

-¿Nos vemos luego, cielo?-le pregunté.

   Ella abrió la puerta, y antes de salir lo único que pude oír fue un: "Ajá".... Odiaba despedirse.
   Vi mi reflejo en el espejo, y de lo que no me había percatado antes era del "Nos vemos luego, Mí Cielo" que había dejado escrito con su labial rojo...
   
-Maldita zorra.-susurré con una sonrisa en los labios.-Ay, Ivel.... Hasta cuando nos volvamos a encontrar....












jueves, 13 de noviembre de 2014

"Encontraré los lugares donde te escondes....




....seré el amanecer en tu peor noche..."









  En el silencio de la noche....




....en ésas noches de lluvia....





Entre lágrimas desbordadas....



....que mis dedos irán recogiendo...



Detrás de cada sonrisa....




....o la mirada de algún extraño....




En el soplo del viento....



....En los primeros rayos del sol que se cuelan por la ventana...







Tal vez sobre decirlo pero....





"Si te falta algún "TE QUIERO".....













piensa en mí...."



















martes, 11 de noviembre de 2014

Ruleta Rusa.....(4)


"Busca a la chica con la sonrisa rota..."



     Nuestra historia está controlada somos pocos los que sabemos lo que ocurrió hace dos mil años atrás. Hablar de los sucesos que nos trajeron a este Nuevo Orden se castiga con la muerte, así de extrema es La Organización.
   Vivimos días tétricos, no hay tanta diferencia entre la sociedad de hace dos mil años y la sociedad actual...
   La Organización que nos rige se formó en América, y ¡oh ironía! este continente fue convertido en una prisión donde pocos han tenido la FORTUNA de llegar porque la mayoría "desaparece" en el camino.
   Países como Argentina, Brasil, Rusia y el Reino de Egipto de algún modo han logrado mantenerse firmes frente al líder del mundo. Firmes y unidos; La organización no ha conseguido penetrar los muros de estas naciones, Arléz debe estar desesperado. Desde hace 500 años los acuerdo de paz continúan vigentes, la razón por la que Arléz no ha atacado a estas naciones tiene que ver con la resistencia que ha ido en crecimiento dentro de su propia "sociedad perfecta", y atacar abiertamente significaría darle luz verde a los insurgentes para que se rebelen. Arléz llevaría las de perder pues la rebelión tendría el apoyo de Rusia y los demás.
   Ganaríamos en número y recuperaríamos nuestra libertad.
   La Organización ha ido cazando a los líderes de la resistencia, pero por cada miembro muerto aparecen dos más.
    Somos como la Hydra de Lerna...

      Sonreí ante el espejo pensando en la suerte que tuve de entrar a la Casa Carlysle, Elliot es uno de los Siete Grandes. Y mano derecha de Arléz.
   Que "conveniente" me ha resultado el que mí hermano tenga que casarse con su hija para salvar a mí familia de la ruina. Y yo no esperaba conocerla antes de que le presentaran a mí hermano.

-El agua estaba helada.-comenté, saliendo del cuarto de baño y atándome la bata. Ivel estaba secándose el pelo.-¿Te sientes bien?

-Bien preocupada.-respondió, apagando la secadora.-Me gusta ducharme con agua helada, lamento no haber cambiado la temperatura, es que no acostumbro a dejar que otras personas usen mí ducha.

-No te preocupes, ha sido rico.

-¿Rico? ¿Eso decías en el burdel?

  Me dio la espalda y se lanzó en la cama. La oí reírse, sí está mejor que hace unas horas.

-Te dije, pequeña mía, que no volvieras a tocar ese tema.-me senté con ella, la pillé mirándome. Ella volvió la cara hacia el otro lado.-¿Cómo le conociste? A Marco.

    Se levantó, quedando sentada en medio de la cama.

-Es una ironía, fue gracias a mí padre.-No oculté mí asombro, ella sonrió.-Lo acompañé a una revisión de la milicia en Verona, y allí le conocí. Mí padre me dejó a solas con él para que me mostrara los alrededores; porque a él, mí padre, le surgió un asunto qué resolver.-Ivel parecía estar reviviendo ese recuerdo, su mente se hallaba lejana mientras hablaba.-Fue muy atento conmigo, me agradó. Pero supe que estaba enamorada de él cinco meses después, en Neo Venecia cuando nos encontramos después de meses de sólo hablar por cartas.

-¿Tu padre nunca revisa tu correspondencia?-pregunté.

  Por lo que yo sabía, La Organización revisa cada carta que se envía y ha intervenido cada teléfono existente dentro de su gobierno.

-Marco y yo encontramos una forma de evadirlo, tenemos amigos en común en los que confiamos. Por eso padre nunca lo supo.

   Y volvió la tristeza a su mirada, llegó para quedarse; le preocupa que lo hayan torturado y no es para menos. Se estuvo acostando con la hija de uno de los líderes de este Gobierno, transferirlo a otra base era poco.
   Me sobresalté cuando llamaron a la puerta, Ivel salió de la cama entre risas. Abrió la puerta y dejó entrar al chico que la acompañaba la noche pasada.

-Vika, él es Leonardo. Leo, te presento a Victoria JeanMarais, ya de manera oficial.

   Él besó mi mano, su rizado cabello me resultó encantador. Sus ojos grises tenían una mirada dulce, pero a leguas se notaba que era un conquistador. El típico don juan.

-¡Qué guapa es usted, Mí Lady!-dijo el caballero.

   Yo sonreí e incliné un poco la cabeza en gesto de agradecimiento por su halago; le dije a Ivel que regresaba a mi dormitorio ella me acompañó hasta la puerta.

-Gracias por brindarme tu ayuda.-susurró.

-No me agradezcas aún, es más no me agradezcas nunca porque ya estamos a mano.

   Le guiñé un ojo a su amigo y salí.

   Creo que empiezo a arrepentirme de haber decidido presentarme esta mañana, ella no es como su padre. Mi problema no es con Ivel, es con su padre.... Debo encontrar la forma de hacerme con los planos de las nuevas armas que Industrias Phoenix, el conglomerado de Elliot Carlysle, está pensando fabricar.
   Cerré la puerta tras de mí, y puse los ojos en blanco al ver a mi hermano entrar desde la terraza. 
   Bajé la mirada, ya lo tenía delante de mí.

-Esa bata te queda muy bien, Victoria.-susurró, cogiéndome de la barbilla.

-Aquí no.-musité, dando un paso atrás. Me agarró de la muñeca, lastimándome.-Suéltame.

-¿Te estoy haciendo daño, mi niña?

-Eres un maldito puerco, no pienso dejar que me hagas daño. Ya no.

   Sentí el golpe que me propinó con la mano cerrada en un puño, caí al suelo.

-Lo siento, preciosa mía.-se apresuró a decirme, agachándose para tocarme en el punto donde me pegó. El sabor de la sangre que salía de mi labio inferior se mezcló con el de las lágrimas.-No volveré a hacerlo, pero sabes que debes hacer lo que yo te diga. Vas a volver a ese bar.

-Te vas a casar con ella, ¿qué más quieres de mí?-dije, levantándome de un salto para que no me tocara.-Tendrás todo el dinero que quieras, Gael. Ya no me necesitas.

-No llores, ven aquí.-Volví a dar un paso atrás a medida que se acercaba.-No tocaré ese dinero, ella no me lo permitirá; quien controlará todo será Ivel, ¿crees que no lo sé? Esa maldita perra no me dará ni un centavo.

-No la llames así.-Apreté los dientes y lo miré con ira.

-Me gusta que te pongas así, mi niña.

   Intentó acercarse más a mí, le di una cachetada.
   ¡Maldita sea! Eso sólo conseguirá enfurecerlo.

-¿Te volviste loca, Victoria?-preguntó con suavidad.

   Arremetió contra mí, quitándome la bata de baño y lanzándome a la cama.



   Oí que llamaron a la puerta, Gael resopló con hastío y corrió hacia la terraza. Sé que se lanzó desde allí, ese maldito engendro puede hacer cualquier cosa.
    La voz de Ivel me sobresaltó.

-Vika, ¿puedo pasar?

   Me senté al borde de la cama, y con las lágrimas corriendo por mis mejillas llegué hasta la puerta. Me recargué en ella.

-¿Vika? Puedo escucharte, ¿estás bien?

-Vete, pequeña mía, quiero estar sola.-La voz se me quebró.

-¿Estás llorando?-preguntó.

-No, déjame sola.

   Hubo un largo silencio, escuché un movimiento afuera. Me separé un poco de la puerta y pude ver su sombra por la rendija. Estaba sentada.
   La imité, y pensé en lo idiota que soy por no defenderme de Gael, igual y saldría muerta si lo hiciera. Es un monstruo.....
   Sentí que mis dedos eran tocados, volví la cara y vi que la rendija tenía el espacio suficiente para que los dedos de una mano pudieran pasar por allí. Busqué los dedos de Ivel....
   Era un "Estoy aquí por si me necesitas"....
   Lo sé, pensé.
    No quiero traerla a mi infierno....
   


    


















-Vika.....








lunes, 10 de noviembre de 2014

Ruleta Rusa....(3)




   Elliot caminó en silencio, regresó a su asiento detrás del escritorio y presionó un botón negro, apenas visible para su hija. De pronto se vieron acompañados por una versión holográfica de un hombre calvo vestido con un traje militar de casaca roja y capa negra.

-Mí Lord.-dijo el hombre.

-Quiero que Marco Valestra venga a mí casa esta misma noche, Fiore. Que lo acompañen dos guardias más, por favor.

-Estará allí enseguida, Mí Lord.

   Elliot volvió a presionar el botón para cortar la comunicación.
   
-Padre, ¿qué estás....

-Sólo quiero lo mejor para ti, Ivel, y ése hombre no te conviene.

-¿Qué sabes tú? Dime cómo puedes pensar en elegirme marido, tú enfrentaste a tu familia, peleaste para que aceptaran a mí madre. Viniendo de ti no me lo creo, padre.-Ivel buscó la forma de que su padre la mirara a los ojos, él sólo se enfocaba en el libro que había estado leyendo.-Ya ni recuerdo las veces que he oído ésa historia,-dijo, pensativa.-te enamoraste de mí madre en uno de tus viajes a Egipto, y ella estaba destinada a casarse con un hombre al que ni siquiera conocía. Tú estabas en la misma situación, comprometido con una mujer que tu familia eligió para ti; huiste con mí madre, y estando en Neo Bretaña enfrentaste a tu familia. Al final tuvieron que aceptar a la mujer que Tú elegiste. Entonces ¿por qué? ¿Por qué me haces esto?

   Elliot se levantó, Ivel lo imitó. Su padre se acercó a ella y la abrazó; sin entender muy bien, Ivel correspondió al abrazo.

-Mamá dijo que la última vez rompiste el compromiso, y que fue Arléz quien te convenció de llevarlo a cabo. Mamá te hizo prometer que no habría más compromisos arreglados, ¿por qué haces esto si ya lo habías roto? ¿Acaso Arléz te lo está ordenando?

   Elliot la apartó un poco, la joven pudo ver la tristeza en la mirada de su padre. La desesperación.

-Nunca te he mentido, hija mía, tampoco quiero empezar ahora.-dijo Elliot.-Es por conveniencia, los JeanMarais están en la ruina y no quieren que otros se enteren. Hasta el momento han logrado ocultárselo a Arléz, pero si este se enterara de la situación del Duque, querría saber en qué han gastado tanto.

   Ivel frunció el ceño.

-No entiendo, ¿por qué le importaría a Arléz saber en qué se gastaron el Duque y su familia su dinero?

-Hay una resistencia, Ivel. Y se han encontrado culpables de financiamientos a estas organizaciones, a varios nobles; Gastón está bajo sospecha, no tiene cómo probar lo contrario.

-¿Sólo por eso lo estás ayudando? ¿Para protegerlo?

-Sí, lo conozco desde hace mucho y sé que él haría lo mismo por mí; es necesario que te cases con Gael para guardar las apariencias, y de ése modo poder ayudarles económicamente. Si yo moviera mis cuentas y le pasara dinero a alguien que está bajo sospechas se vería extraño, caería yo también y tu madre y tú estarían en riesgo.-explicó de manera convincente, pero Ivel seguía pensando que le ocultaba otra cosa.

-Es una tapadera, ¿el Jefe de Jefes no sospechará igual?

-No, le dije que Gael está enamorado de ti desde que te vio en la fiesta de cumpleaños de Franco Cardinale hace seis meses, y que fue él quién me pidió tu mano en matrimonio.

   ¡Vaya que lo tienen todo arreglado! pensó Ivel, apartándose más aún de su padre. 
   Ahora recordaba que Gael sí había estado en esa fiesta, pero nunca hablaron; tenían que usar un lugar donde los dos hubiesen estado al mismo tiempo, con testigos, para que resultara lo del "enamoramiento".
   
   Llamaron a la puerta del estudio, Ivel supo de inmediato que se trataba de Marco.
    Su padre dio la orden de entrada, ella ni siquiera se dio la vuelta para mirar al hombre hasta que este estuvo a su lado.
   Marco no necesitaba ninguna explicación, bastó la mirada de Ivel para saber que le había contado toda la verdad a su padre; asintió en dirección a la chica, ella le devolvió el asentimiento de cabeza.

-Señor Valestra, acabo de enterarme que usted y mí hija mantienen una relación de tres años.

-Así es, Mí Lord. Amo a su hija y haré lo que sea necesario para darle la felicidad que ella se merece...

-Qué bueno es escuchar eso, señor Valestra.-sonrió Elliot, a Ivel no la convenció esa sonrisa.-Sin embargo Ivel está comprometida con otro hombre, así que desde este momento su noviazgo queda disuelto.

-Padre....

-Señor....

-¡Guardias!-exclamó Elliot.

-¡Padre no, por favor! Tú has dicho que es por conveniencia.

-Lo es, pero si queremos que sea creíble este hombre no debe tener cabida en tu vida, hija mía.-Elliot volvió a sonreír en dirección a Marco.-Llévenselo, que cumpla servicio en Neo Bretaña, aquí no lo quiero más. Y si le vuelvo a ver cerca de mí hija será ejecutado, señor Valestra.

   Marco intentó liberarse del agarre de los soldados, Ivel quiso ayudarlo. Pero Elliot la cogió de la cintura, y la separó de ellos.

-¡Volveré por ti, Ivel! ¡Te lo prometo!-exclamó Marco mientras lo sacaban del estudio.

-Será lo último que haga.-susurró Elliot.

   Soltó a su hija, esta lo miró con frialdad.

-Te has convertido en la persona más vil que he conocido, me das asco.

-¿Vil?-rió Elliot.-Si dejé que lo vieras por última vez, ¿te parece un acto vil de mi parte? He sido benevolente en no ordenar su inmediata ejecución por revolcarse con mí hija.

   Ivel lo abofeteó, y al darse cuenta de lo que había hecho miró su propia mano y luego a su padre. Sintió culpa, era la primera vez que le levantaba la mano, y ni hablar de discutir de un modo tan fuerte con él.

-Me voy. A la mierda el compromiso....

   Se dirigió hacia la puerta.

-Bastará con que pongas un pie fuera de esta casa para que tu madre muera, ¿es eso lo que quieres?

   Ivel salió.
   
   Refugiada en la glorieta que se hallaba en el jardín pensó en las palabras de su padre, y en la razón por la que Marco no peleó con esos dos guardias que se lo llevaron. Él no lo hizo porque sabía que sería armar un escándalo mayor que su madre escucharía, Marco quiso evitar que aquello terminara mal para todos.
   Luego encontrarían la forma de verse.
   Y ella, Ivel, no podía marcharse así nada más. Por la misma razón que Marco no se defendió como debió hacerlo.... la enfermedad de su madre.
   
  La lluvia comenzó a caer, los truenos retumbaban tan fuerte que se sentía vibrar el techo de la glorieta.
   Ivel no la sintió llegar.

-Buenas noche, Mí Lady.-saludó. Ivel se sobresaltó.-Lo siento, ¿puedo sentarme?

-No.-respondió con frialdad.

   Ignoró la respuesta y tomó asiento al lado de la dueña de casa.

-Te vi desde el balcón, ¿qué te ha pasado?-Ivel prefirió ignorar su presencia.-¿Tiene qué ver con el hombre al que sacaron hace rato?

-¿Por qué tu interés?

-No, si no estoy interesada, pregunto por preguntar. Mucho gusto, me llamo Victoria.-Victoria le tendió la mano con una sonrisa en los labios.

-Deja la burla, Vika.-sonrió Ivel.

   La ojizarca seguía burlándose por la expresión de Ivel al escuchar que la presentaban como la hermana de su prometido.

-Vale, lo siento.

-Es mí novio, el hombre al que sacaron.-explicó sin mucho ánimo.

-Oh.-murmuró Victoria.-El compromiso no te viene bien.

-¿Tú crees? ¿Y desde cuando tanta confianza para conmigo? Te conocí anoche.

-Pequeña mía, es fácil tomarte confianza. Y más después de saber que ayudas a extraños.-soltó una carcajada. Ivel ladeó la cabeza.-¿Cómo se llama él?

-Marco, es militar.-contestó, levantándose y caminando hacia el barandal. Se apoyó en él.-Lo han transferido porque le he dicho a mí padre que él y yo... tenemos... una relación.

-Mierda.-susurró Victoria.-Lo aleja de ti para que estés con mí hermano....

-¿En serio tienen problemas financieros?

   Victoria no respondió de inmediato, Ivel se dio la vuelta.

-Sí, pero no estoy segura de nada; no sé qué mierda ha hecho mí padre.-Victoria cruzó las piernas.-Siempre digo que no es asunto mío lo que ellos hagan, tengo mis propios problemas, mí propia vida lejos de tanta frivolidad.

-Como el burdel donde trabajabas.

-Pequeña mía, no volvamos a tocar ese tema ¿vale?

   Ivel la observó con severidad.
   Volvió a su posición inicial, los relámpagos iluminaron el cielo; salió corriendo de la glorieta sin aviso previo y miró el cielo. Dejó que el agua la empapara, que cayera en su rostro..... 
   
   Volveré por ti, Ivel.... 
   Marco...pensó. 

   Dejó escapar un grito pues de algún modo sabía exactamente lo que le estaban haciendo a Marco, no podía esperar otra cosa que no fuera tortura. Conocía ésa forma de actuar de la milicia....
   Victoria salió de la glorieta, no sabía la razón pero le dolía ver que su nueva amiga sufría por dentro; se paró detrás de ella y la abrazó, ambas cayeron arrodilladas. Ivel sentía impotencia, las lágrimas se mezclaban con el agua de lluvia que caía por su rostro.

-¡Te ayudaré a encontrarlo!-gritó Victoria por encima del sonido de los truenos.

-¡No tienes idea del problema que te traerá meterte en esto, Vika!

    Victoria se situó frente a ella, y tomó su cara entre sus manos.

-¡Estoy metida en cosas peores, pequeña mía! ¡Eres tú quién debería tener cuidado conmigo! ¡Te ayudaré a encontrarlo!

    







sábado, 8 de noviembre de 2014

.........







"Me sé muy bien mí nombre...
pero quiero que
 TÚ
 lo repitas...
Varias veces...
Suavemente..
y al oído, mí amor..."

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                   









lunes, 3 de noviembre de 2014

(Re)Tornaremos....








"Secando tus lágrimas con los dedos húmedos por las mías..
Típica tópica estampa de tristeza
busco en mis bolsillos intentando dar con la frase precisa
la que encienda tus sonrisas y apague realidades
(o que al menos difumine esta que nos acompaña)
y murmuro que aprenderé patchwork sólo para hacer algo útil con todos los fracasos que 
guardamos....
...hoy estamos hundidos...
Mañana seremos invencibles otra vez...."

























                                                                   -MargotSinAzúcar.....