Spin-off

Spin-off

martes, 31 de marzo de 2015

Salto Atràs... (II)






Hamburgo, Marzo de 1995....


    El hombre nos miró a mi hermana y a mí, tenia unos fríos ojos azules que me helaron la sangre. Intenté estar serena por mi hermana pequeña, observé a mi alrededor la oficina toda blanca con algunos libreros y un cuadro a la espalda del señor; su hijo se había cruzado de brazos y esperaba atento a que su padre dijera algo.

-Mi nombre es Wolfgang Heinz, èl es mi hijo y lleva mi nombre. ¿Ustedes son Amelia y Amara Argent, no?

   Amara tosió, estaba sentada en la silla de al lado. Estiré mi mano para alcanzar la suya.

-¿Por qué nos trajeron aquí? ¿Por qué han matado a nuestros padres?-pregunté, era una niña pero además era la hermana mayor y debía actuar como tal. Asì que empleé un tono muy serio, papá solía decirme que era como una mujercita cuando me ponía seria.

   El hombre canoso soltó una carcajada, su hijo lo imitó.

-Órdenes de arriba, pequeña.-respondió Wolfgang padre.-Vamos a presentarlas ante los demás niños.-le dijo a su hijo.

-¿Qué es este lugar?-pregunté.

-Un colegio muy especial.

   Se puso de pie y su hijo nos obligó a bajar de las sillas.

   Los seguimos a los dos sobre nuestros pasos. Yo mantenía a Amara cogida de la mano, Wolfgang padre tarareaba una canción  una melodía que reconocí porque hacía algún tiempo que me habían enseñado a tocarla al piano. 

-A que todo estará bien, Ame.-murmuró Amara, acongojada.

-Sí, todo estará bien.-le dije, devolvièndole el susurro.

   Pero me equivoqué, las cosas fueron cayendo poco a poco.
   Nos separaron dejándonos en salones distintos, nos veìamos en la noche en nuestra habitación  y sólo para dormir porque no se nos permitía hablar entre nosotras. Ni con nadie a menos que asì lo quisieran ellos; las clases eran estrictas, desde Historia hasta Matemáticas, y debíamos aprender distintos idiomas. A veces nos ponían una misma escena de alguna película animada y se repetía por horas, no sè si los demás chicos llegaron a ver lo que yo veìa en la escena de turno, fue entonces cuando comencé a entender lo que ocurría. La mayoría de los alumnos parecían robots, Amara y yo èramos lo más distinto a todos los demás infantes de ese lugar. 
  Tres meses después de llegar al instituto ocurrió algo muy particular, a Amara y a mí nos sacaron del colegio. Wolfgang el viejo nos llevó con él a su mansión, su mujer nos dio un recibimiento amable, como si de una madre se tratara; tras la cena nos llevaron a nuestro dormitorio y èl dijo que ya no serìa necesario que volviéramos al instituto, que seríamos parte de una familia de nuevo. Viejo imbécil  como si yo no hubiera captado al vuelo lo que querían hacer.

-No me gusta aquí, Ame.-dijo mi pequeña hermana cuando él cerró la puerta.

    Mirè el espejo que estaba pegado a la pared, y las muñecas y osos de la habitación.

-A mi tampoco me gusta aquí.-Me senté en una silla ante la mesita del juego de tè.-Creo que nos están observando, estudian nuestro comportamiento.

-¿Por qué?

-¿Has visto cómo son los otros niños de la escuela?

-Zooooommmbiiiiieeeeessss.....-rió Amara.

-Creo que a ellos no les gusta que no seamos zooooommmmbiiiiieeeeesssss....-dije, haciéndole cosquillas.-Quieren chiquillos dóciles. ¿Sabes qué es dócil, mi preciosa Kamar?

   Kamar significaba Luna, yo le decía asì de cariño por su pelo negro como la noche, y sus ojos brillantes como la luna plateada. Amara tenìa una chispa muy especial en la mirada, mi pequeña hermana era mi luz.

-¿Una persona que... que hace lo que le ordenan?-dijo con temor a equivocarse.

-Sì, eso mismo.

-Y nosotras no somos asì ¿verdad?

-No mi cielo, no haremos lo que estos bicharajos malos nos ordenen.-Mirè hacia los peluches, sabía que nos observaban.

   Los días en la mansión del viejo Wolfgang eran eternos, cansinos, irritantes. Yo buscaba la manera de huir, sacar a Amara de ese lugar, alejarla de esta gente antes de que influyeran en ella, o en mí. No quería que corrompieran a mi hermana, no quería volverme una más de sus mascotas adiestradas.
   
   La noche que terminó por cambiarme llegó a casi un mes de convivir en esa casa. 
  Me preocupé pues Amara había salido con la mujer de Wolfgang el viejo, y no regresaba; cuando quise salir a buscarla la puerta se abrió y la nena entró,  su semblante era sereno, y se cubría la muñeca izquierda con la mano derecha.
   Me acerqué y le pregunté qué le había ocurrido. No respondió  opté por descubrirle la muñeca y encontré una herida, se había quemado.... la habían quemado.

-Amara ¿cómo pasó esto?

-Yo no...yo no...-balbuceò.-....yo no quería ver....

-¿Qué no querías ver?

-Ella gritaba....-su vocecita se volvió un efímero susurro.-Él decía que viera....yo no quería...y me quemó con su cigarrillo...

-¿Dónde están?

-En el estudio.

 Salì de la habitación sin pedir más explicación porque había tenido suficiente. Corrí hacia la habitación de Wolfgang, entré y busqué en el cajón de su mesita de noche el arma que días antes había encontrado por accidente. Fui al estudio, al llegar escuché los gemidos de su mujer.
   Abrí la puerta, sentí los pasos de Amara detrás.

-Maldito enfermo.-dije, tenìa a su esposa en el escritorio. Se apartó de ella al verme con la pistola en alto, subió sus pantalones y la mujer se cubrió con un saco.-Maldito enfermo.-repetí.

-Amelia baja el arma.-ordenó.

-¿Le tienes miedo a una niña de ocho años con un arma?-me burlé.-Debiste pensar dos veces antes de tirarte a tu zorra frente a mi hermana... ¡es una nena!-grité.

-No lo entiendes...

-No, tù no entiendes.-le disparè a la mujer directo en la frente.-¿Ves lo que hice, viejo Wolfgang? Fue un tiro certero, ¿no es eso lo que enseñan en tu dichoso instituto? Y no he ido a esas clases, debo ser una niña genio, ¿no te parece, Wolfie? Debes estar orgulloso, he matado a tu mujer. Miedo, ira, terror, odio...-dije, recitando las palabras que veìa en las escenas que acostumbraban repetir una y otra vez en el instituto. Palabras que aparecían como mensaje subliminal en dichas escenas.-¿He aprendido bien, Wolfie? 

-Ame no, ya por favor....-decía Amara.

-Escucha a tu hermana, Amelia, basta. Vamos baja el arma, nena.

-No, no volverás a ponerle una mano encima a mi hermana, no volverás a herirla.

-Sólo queríamos ver su reacción, es un experimento.....

-¡Me importa un carajo tu experimento! ¡Querías traumarla! ¡Y a mi hermana no la vuelve a tocar nadie! ¡Mientras yo viva nadie la toca!

    Disparè dos veces más, una bala en la cabeza y otra en el pecho.......
   Al caer en cuenta de lo que había hecho solté el arma, y me volví sólo para encontrarme con la mirada de miedo de Amara.

-¿Ame?-musitó.

-No podía....-Las lágrimas corrieron por mis mejillas al ver la herida que ella tenìa en la muñeca.-No podía quedarse asì, mira lo que te hizo.-Intenté tocarla, pero Amara se alejó.-No me tengas miedo, por favor.

   Su mirada.... Esa mirada de temor en sus ojos me partió el alma.
   Vi los cuerpos de Wolfgang y su mujer, y una colilla de cigarrillo cerca del cadáver de él. La recogí  y observé al hombre que me había quitado a mis padres, yo me había vuelto como él.... No era tan diferente de él.
   Me quemé la muñeca izquierda con dicha colilla, y busqué a mi hermana con la mirada.

-Estamos iguales, estoy para cuidarte.....

-No asì.-susurró.

   La abracé....

-Si te hieren a ti, me hieren a mí.

   Amara dejó que la abrazara, y correspondió.

-A que todo estará bien, Ame.-dijo, reconocí el temor en su vocecita.

   Suspiré...

-Sì, todo estará bien.... Estaremos bien.















lunes, 30 de marzo de 2015

Lazos de Sangre....




Dicen que la sangre llama...
Y en este caso no era la excepción..
Temía que Luna eligiera el lado incorrecto,
porque sí, tocaba elegir...
La familia siempre es primero...




  Los expedientes que le dejaron a Luna contaban con mucha información sobre los padres de Andrea, quienes habían cambiado de identidad y se refugiaron en España tras la caìda de los Laboratorios Sartorius y posterior-y misteriosa-muerte de Sartorius y Sonja Langley.
   
 Después de dejar a Luna en el teatro, volví a mi apartamento. Soren me habló del tiempo que estuvo trabajando en los laboratorios, fueron dos años de convivir con los Langley; su pequeña hija adoptiva, Amara, era muy precoz. En palabras de Soren: "Nunca había conocido a una pequeñaja tan inteligente. Podía hablar varios idiomas, leer, escribir, y las matemáticas se le daban de miedo. A veces no parecía una niña, las cosas que decía eran muy maduras para su edad, y he de admitir que por momentos le temía".
   ¿Temerle? ¿Qué podía hacer una niña para que un adulto le tuviera miedo?
    El vídeo era la respuesta, una niña sombría, una Luna irreconocible....

   Que Soren la conociera de antes fue una verdadera sorpresa, y saber que los padres de Andrea también tenían pleno conocimiento de quién era Luna me hizo preguntarme por qué no hicieron nada para hablarle, para acercarse a ella. 
   Soren respondió que era muy posible que les bastara tenerla cerca, vigilada. Hasta recibir órdenes de arriba, porque era obvio que esto tenia pinta de ser más grande de lo que en realidad parecía.
   En referencia a esos proyectos de los que se creía se estaban dando en los Laboratorios Sartorius, Soren dijo que tenían que ver con muchas cosas. Buscar la perfección de los seres humanos era prioridad, ya antes se había hablado de ese tipo de experimentos pero no se tenían pruebas de su progreso, a menos que los resultados se ocultaran muy bien a la vista del público.

>>-Clonaciòn, control mental... inmortalidad....

-¿Inmortalidad? ¿control mental....? ¿De qué carajos me estás hablando, Soren?-pregunté, dejando los expedientes a un lado.

-Pertenecí a la CIA por un largo tiempo, señor, cuando se descubrió todo el asunto del Proyecto MK Ultra ya habían salido resultados en otras partes del mundo. Me enviaron de encubierto a los Laboratorios Sartorius porque se sospechaba que Sartorius Langley llevaba a cabo en secreto experimentos similares; pero no querían que lo detuviera, sino resultados de dichos experimentos y de ser posible asociarse con él.

   Luna....

-¿Qué clase de resultados?-Le temí a la pregunta.

-Murieron personas, señor, sin embargo....-Soren dudó por un segundo.-..descubrí que el campo de experimentación se extendió. Los métodos que se están usando, me temo que funcionan, y ahora el número de sujetos de pruebas no se limita a un puñado de personas, sino a millones; no estoy muy seguro de cuántos estén involucrados ahora, empresas, gobiernos... El número debe ser grande.<<


    Luna es de interés en todo este asunto, mataron a su padre por no entregarla.
   La miro de reojo, apenas sonríe. Coge mi mano, vuelvo a mirar al frente; desde que nos reunimos hace un par de horas en el apartamento se ha mostrado distante, cree que no lo noto. Sè que el día anterior fue difícil  y que hay muchas cosas en las que pensar, pero presiento que le pasó algo durante el tiempo en que estuvimos separados.
   Llegamos al chalet a las 20hrs. Y al bajar del coche, antes de entrar, me detuvo.

-¿Qué pasa? ¿Estás nerviosa?-pregunté, sus ojos cafés volvían a mostrar dolor.

-Un poco, pero no es por conocer a tus padres.-respondió, cruzó los brazos.-Necesito que me prometas algo, Bastian.

-Lo que sea, nena.

-Mi pasado, no lo revuelvas.-soltó, mirándome fijamente a los ojos.

-Creí que estábamos juntos en esto, que lo resolveríamos juntos.

-Es justo eso, no quiero resolverlo. No me llevo bien con la venganza, con el rencor, la ira, el odio... No estoy programada para odiar a quien me hiere, no sè de odios. Y no sè cómo me siento tras saber que los padres de Andrea estuvieron involucrados en la muerte de mi padre.-Se recargó en el coche.

-¿Crees que saber más de tu pasado puede convertirte en alguien que no eres? 

-Temo que saque a quién en verdad soy.-dijo, y entendí que se refería al vídeo.-Además, es obvio que revolver mi pasado sólo traerá más muerte, y que te involucres me parte el alma mucho más  porque en el proceso puedo perderte. Y si mueres, yo moriría contigo, Bastian; he tenido los mejores días de toda mi vida a tu lado y con todo lo que ha sucedido es como si esos momentos de felicidad se estuviesen terminando, lo estropeé.

    La abracé, era doloroso verla asì ¿cómo demostrarle que nada de lo que ha pasado es su culpa? 
    
 Escuché a Paloma en la puerta, me di la vuelta. Salió y nos obligó a entrar, le susurré a Luna que nuestra conversación no había finalizado, no quería que sufriera y si era necesario llevármela a un lugar remoto para evadir todo lo que se nos ha venido encima. Me la llevaría.
    Niklaus y mi madre nos recibieron en la sala de estar adonde Paloma nos guió. Presentè a Luna con mi madre, y el buen trato fue instantáneo, congeniaron muy rápido; Paloma y Nick me abordaron.

-Hacer una cena como esta para darle la bienvenida a mamá me resulta de lo más inapropiado después de lo que pasamos ayer.-comentó Paloma.

-¿A qué te refieres? Creí que ustedes lo habían planeado.-dije, atónito.

-Nick, ¿no le dijiste nada esta mañana?-Niklaus se encogió de hombros.-¡Jo! ¿Se te ha olvidado? Amanda fue la mente maestra detrás de esta cena, hermanito. Y está aquí.-dijo, dirigiéndose a mí.

    No tuve tiempo de responder, mi padre entró a la sala en compañía de mi ex mujer; mirè a Luna quien no demostró estar sorprendida por la presencia de Amanda. Acudí a su lado, y mi madre fue a situarse al lado de mi padre.

-Bastian.-susurró Luna.-¿Ese es tu papá?

-Sí, el mismo.

   Noté la mirada que Luna le dirigió a Amanda, y luego a mi padre.

-Luna ¿qué ocurre?-pregunté, mientras caminábamos hacia Viktor para presentarlos.

-No estoy muy segura.

   Algo la había puesto nerviosa.

-Padre, te presento a Luna Giraldo.-dije.

-Guapa niña, es un placer conocerte.-sonrió mi padre, besó la mano de Luna y por el gesto de esta, supe que quien la había puesto nerviosa era mi padre.



   Amanda no dijo nada, tampoco es que quisiera escuchar algún comentario de ella. 
       Sonreía, y sabía que algo planeaba.



      Pasamos al comedor, Luna le preguntó a Niklaus por Vit. La pequeña estaba con su nana en su habitación, no nos acompañaría; Luna cogió mi mano y la oí decir que era una lástima. Se había encariñado con mi sobrina. 
  La conversación durante la cena fue bastante fluida, mi madre trató a Luna como una más de la familia, fue muy cariñosa con ella. De mi padre no puedo decir lo mismo, aunque no sea nada personal, debió mostrarse un poco más receptivo; pero no creo que Luna le haya prestado especial atención al trato de mi padre hacia ella. No la sentí a gusto con él, era como una batalla de témpanos de hielo; la frialdad de Luna y la frialdad de mi padre. Y en medio Amanda quien, estoy seguro, notó el extraño comportamiento de Luna, y hasta parecía satisfecha.  

-¿Cómo van las conversaciones con Sahar Global, Viktor?-inquirió Amanda.

-No hablemos de trabajo, por favor.-dijo Paloma, hastiada.-Esta cena ni siquiera debería estar llevándose a cabo mientras mi mejor amiga está sufriendo por la pérdida de sus padres. Estás fuera de lugar, Amanda.

-Yo sólo quería que recibiéramos a tu madre, Paloma, no es mi intención "celebrar" la muerte de nadie.-contestó Amanda con calma.-En serio lo lamento.

-No te disculpes, Amy cariño.-dijo mi padre, y dirigiéndose a Paloma.-Amanda no preparó esto con malas intenciones, Paloma, ya la escuchaste.

-Tal vez a ustedes se les olvidó que esta mujer le fue infiel a mi hermano con Piotr, quien brilla por su ausencia. Pero a mí no, y esta es demasiada hipocresía.

   Paloma se levantó y salió del comedor, Luna hizo amago de seguirla. Le dije que era mejor que no fuera, yo conocía a mi hermana y era mucho mejor dejar que se le pasara el enfado, un enfado con razón. A mí tampoco me cae bien estar aquí en una cena familiar a sabiendas que tres personas murieron el día antes, y dos de ellas eran como parte de esta familia.

-Lo lamento, no era mi intención....

-Tranquila Amy, con respecto a Sahar Global aún estamos en veremos. Nick se reunirá con Vladimir Bèlikov el jueves, crear una alianza con él y su muy influyente compañía nos vendrá muy bien. 

-Yo conocí a Vladimir hace unos años, es un hombre encantador.....

   Sahar Global me sonaba de algo, vi que Luna apretaba el cuchillo mientras escuchaba la conversación entre mi padre y Amanda.

-¿Sabían que Sahar Global antes era sólo una compañía de tecnológica? CassulTech era su nombre, y de hecho ahora es una ramificación de "la madre de las empresas", diría yo.-explicó Amanda, entusiasmada por lo que estaba diciendo.-Rumores vienen y van sobre CassulTech. Hasta donde sè la han vinculado con los sucesos de las guerras que se han llevado a cabo, e incluso con secuestros de niños para adiestrar o experimentar.

   Casi me ahogo con el vino, y Luna dejó de comer.

-Padre, ¿tù no trabajaste en CassulTech. antes de dar tu gran salto?-preguntó Nick, ignorante de lo que nosotros sabíamos.

   ¿Qué demonios se trae Amanda?

-Ahora que recuerdo, sí,  Viktor formó parte de un grupo de investigación de esa empresa, pero lo que dice Amanda son sólo chismes que se hacen correr para dañar la imagen de una empresa tan prestigiosa, ¿verdad cielo?-comentó mi madre, mi padre calló por un instante, luego asintió. Aunque no supe si fue nerviosismo lo que noté en él.

-Sí, también creo que son chismes y nada más. ¿Quién se prestaría para adiestrar niños, o para experimentar con ellos, torturarlos...?-Amanda y Luna se miraron.-¿Tù qué opinas, Luna?

   Esta vez Luna observó a mi padre.

-Señor Strauss, ha sido un gusto conocerlo. Y a usted, señora;  pero me temo que debo irme.

   Llegaron las despedidas, y no sè por qué creo que me perdí de algo. 
    Amanda se acercó a Luna, mientras yo hablaba con mi madre y quedaba para ir juntos a ver a Andrea; mi ex mujer le dijo algo a lo que Luna asintió. 
   ¿Desde cuando son tan amigas?

   De camino al apartamento solté la pregunta.

-¿Qué te dijo Amanda?

   Luna miraba por la ventanilla.

-Sahar Global aparecía en los expedientes que me llevó Soren.-susurró. Con razón me resultaba familiar.-Y tu padre es un asesino, violador, mal parido....

   Sin previo aviso pisè el freno, y casi provoco un accidente; aparqué el coche a un lado.

-Explícate ahora mismo, es de mi padre de quien hablas.

    Luna se giró en el asiento y me miró a los ojos.

-Te diré lo que quieres saber, puedes decirle a Soren que deje de buscar.-dijo, cerró los ojos y suspiró -Amanda no es hija biológica del senador Carlysle y su mujer. Amanda es Ame. Es mi hermana mayor, y tu maldito padre la violó cuando se hizo con la dirección del instituto que menciono en el vídeo..... Tu padre nos hizo daño.

   Mi- pa-dre.... 
  No podía creer algo asì, imposible creerlo... Esto tenia que ser un jodido invento de Amanda....   







martes, 24 de marzo de 2015

Luz... V...



  
     La veo dormir, tan quieta... 
    Debí avisar que vendría, cuando me fui dejé la puerta abierta y ahora que regreso la encuentro igual.
     Esperaba, atenta, esperaba...
    
    Le conozco, tanto como me conoce ella a mí... A veces creo que me conoce más que yo misma.
    La sè frágil... Decaída... Triste.... La sè enfadada al punto de iniciar una nueva guerra mundial... La sè fuerte.... Vivaz... Decidida... La sè llena de Vida. Y me levanta cuando yo caigo, hace que me encuentre cuando me veo perdida... Entiende cada gesto, y tal vez cada silencio... Y sabe que soy una montaña rusa, más en los últimos meses, y en las subidas y bajadas, su alma se manifiesta...
   Su dolor fue desde un principio, el mío... Y me rompo en pequeños fragmentos cuando sè que está en bajada... 
   Lucha por los suyos, y por aquello en lo que cree.... 
   No sè si sabe que creo que es magia, y que todo lo que se proponga, con ese ímpetu que se gasta, lo puede lograr... Apoyo cada paso que da.... La levanto si cae... La sostengo si se tambalea... Y voy con ella, lo sabe... Y se lo recuerdo...
  Es mi reflejo, a veces tan difícil como yo, y creo que es una de las infinitas razones por las que nos llevamos tan bien... Conoce el peor proceso por el que he pasado, y por el que estoy pasando... Conoce ese "pequeño don" como lo llama ella, y lo entiende... Sabe lo duro que me resulta en ocasiones, y que tiendo a alejarla, en vano, porque asì como voy con ella... ella va conmigo... Cada una de sus palabras es fuerza para mí, ella es fuerza para mí...
   Sè de vidas pasadas, y creo en ello... No tengo dudas de que le vi en varias vidas, y aunque en esta nos ha tocado estar en puntos totalmente opuestos del mundo: "Hay océanos que no son suficientemente grandes...", ya lo creo... Claro que lo creo....
   Y mi alma se regocija si ella está feliz, es que hay un guardián custodiando mi tesoro más preciado... Siempre pido y deseo que lo haga bien, o mejor que bien... Porque tesoros asì, imposibles de encontrar.... Son escasos... 
    Sabe el caos que soy en ocasiones, y aún asì espera... ¿De dónde saca tanta paciencia?
   Es mi calma en la tempestad... Es mi siete de la buena suerte, y mi número ocho... Es el infinito...
   
    Abre los ojos, una sonrisa cruza sus labios...

-¿Cuánto hace que estás allí?-pregunta.


-Suficiente tiempo.


-Esa puta respuesta no es típica de ti.-dice.


-¿Cuál serìa una respuesta típica de mí, damita?


   Rió imaginándola, lo sè...


-¿Has vuelto?-interroga, sentándose en la cama.


   Me siento con ella y ladeo la cabeza. Entendí la pregunta al vuelo, no se refería al regreso físico, sino al espiritual....

   He pasado meses dispersa, no me sentía yo misma... Esa que bromeaba con ella, la que hacía comentarios de doble sentido... La que encontraba excusas para escribirle, hablar con ella, contarle cualquier cosa y que fuese lo más natural del mundo... Sentía todo forzado... No me sentía yo, siendo yo... Quería mantenerla al margen de todo por lo que estaba pasando, que no viera o percibiera ese lado malo, esa sombra que me estaba cubriendo....
  Me perdí.... Caminé al borde de un abismo, y allí me senté.... Me escondí  buscando alejarle porque no fuese a ser que en el proceso la hiriera con mi errático comportamiento...

-Asì lo siento.-Cogió mi mano entre las suyas.-Asì me siento, aunque por momentos puedo caer.....

-No.-interrumpió.-No repitas eso, puedo prohibirte que lo repitas.... Es más, te lo prohíbo.

   Enarqué una ceja.

-Me gusta la palabra "prohibido", ¿sabías?-sonreí.

    Como acto reflejo sonrió conmigo.

-Allí está.-dijo.-Estás aquí, es definitivo, has vuelto.... Y no pienso dejarte caer, no volverás a marcharte.

-No quiero ser una carga....

-¿Cómo coño te hago entender que no eres nada de eso? Eres especial....¿cómo hago que lo veas?

   Verla enfadada era gracioso, las malas palabras... Evité soltar la carcajada.

-Logras que lo vea.-dije, encontrándome en su mirada.-Me niego a pensar en esos días en los que vuelva a extraviarme...-Continué, mi voz sonó muy segura, porque segura estaba.-....pero aunque no quiera pensar en ello puede pasar.

-Entonces te buscaré y te traeré de vuelta como tù lo has hecho otras veces conmigo, te encontraré y te traeré las veces que sean necesarias.-me guiñó un ojo, y apretó mi mano.-Por ahora no pienses en nada más, la luz vuelve a brillar ¡que me es fácil verla! Tus alas vuelven a desplegarse otra vez. Vuelves a ser la loca, despistada, esa que parece tomarse todo a la ligera... vuelves a ser tù....-Me quitó un mechón de cabello que se escapó hacia mi rostro.-Cabello rebelde como su dueña.

   Fruncí el ceño.

-No soy rebelde.-dije, fingiendo estar ofendida.

-Vale, remilgada que dice "caca" o "excremento" en lugar de "mierda".-Solté una soberana carcajada tras oír aquello. ¿Había pasado tanto tiempo desde la última vez que me hizo reír de este modo?-Esta es una buena señal, me gusta.

-Me trajiste de vuelta.

   Pasee mi dedo pulgar por su labio inferior....
   Suspiró, y sus oscuros ojos se clavaron en los míos...

   Me puse de pie y caminé hacia al balcón escuché sus pies descalzos arrastrándose por el piso.

-Los días malos también se terminan, Ivel.-dijo, citándome. 




   Apoyé mi frente en la de ella...

-Sí Vida, esos también se terminan.



    
   
   






viernes, 20 de marzo de 2015

Salto Atrás.... (I)


 


    Hamburgo, Marzo de 1995...

    Teníamos ocho y tres años cuando fuimos llevadas a ese instituto del quinto infierno. Mi padre murió al intentar defendernos, y mi madre fue violada por los mismos militares que asesinaron a mi padre... Yo no entendía muy bien por qué, pero mientras más lo pensaba y recordaba cómo vivimos saltando de una ciudad a otra, más sentido tenían èsas "nuevas aventuras" como llamaba mi madre a esos viajes sorpresa, a esos saltos de ciudad en ciudad. 
    Estábamos huyendo de alguien.

   Mi pequeña hermana y yo debíamos cuidarnos la una a la otra, yo miraba con desprecio a los hombres uniformados que nos llevaban en aquél coche hacia lo que oí era un internado especial para niños. Yo había escuchado de las desapariciones de varios niños en Hamburgo, y otras partes no sólo de Alemania sino del mundo. Lo decían en las noticias, mi padre solía apagar la tv o cambiar de canal cuando empezaban con eso. 
  Ese internado especial era sólo uno de tantos... 
  Abracé a mi hermana, los militares sonreían y los escupí. Uno de ellos me cacheteò....
  El coche se detuvo antes de que le saltara encima al muy maldito.
  El hombre que me soltó la bofetada fue quien me cargó para bajarme, y luego a mi hermana quien dudó, me miró y asentí. El hombre la cogió de una forma muy agresiva asì que le di un puntapié.
  Maldijo y por poco hace caer a mi hermana.
  La tomé de la mano y ambas vimos el castillo que se levantaba ante nosotras, en la noche el lugar era tenebroso. Habían casas a los alrededores pero ni asì la calle y el castillo parecían aceptables a los ojos de un niño, ni a los ojos de un adulto; a cualquiera le daría miedo. 
    
 

  Entramos y nos guiaron escaleras arriba, cruzamos varios pasillos, todo estaba en silencio.
   Uno de los dos militares que nos llevaban a no sè dònde se detuvo ante una puerta doble y tocò. Oì la voz de un hombre decir que podìamos entrar, el militar abriò la puerta y nos hizo entrar las primeras. 
    Me volvì, sòlo uno de ellos entrò, el màs joven.
   
-Padre, está hecho.-le comunicó.

   "¿Está hecho?" ¿Cómo lo puede decir asì tan natural? 
   En ese entonces no entendía a los adultos. ¿Era fácil para ellos matar sin sentir remordimientos? Habìan dejado a dos niñas huérfanas sabía Dios las razones.... 
   Desde ese momento empecé a ver a la humanidad con interés y antipatía. Hacìan todo para obtener poder y riquezas, olvidàndose de cosas màs importantes... 
   Desde ese momento empecè a ver a la humanidad con asco.... 
   





  Mi adorada Luna, desearía que tu historia de amor fuese sólo eso... Una historia de amor...













viernes, 13 de marzo de 2015

Bailando con el Diablo...


Y llegò el cara a cara...
Trajo sus palabras y con ellas mis recuerdos...



    Hacía una fría mañana, me levanté y caminé directo a la ventana, llovía.
    Bastian se había levantado unos minutos antes, yo me quedé en cama fingiendo dormitar; lo que hizo anoche creo que fue lo más adorable que alguien jamás ha hecho por mí, tiene bonita voz. Pero fueron las frases dentro de la canción, y las dichas por él poco antes, las que me hicieron ver con más claridad que su amor por mí era incondicional. Aunque tenga la sensación de no merecerlo. 
    
   Cogí la maleta que Maura muy amablemente me trajo desde mi apartamento la tarde de ayer mientras yo aún estaba sedada. Saqué un conjunto de braga y bra de encaje negros, un pantalón de mezclilla, y un suéter de cuello largo, del mismo color que la ropa interior. Los dejé sobre la cama y me metí a la ducha.
   Intenté no pensar en el vídeo, ni en los sucesos del día antes. Quería relajarme.
  
  Maura y Enrique se fueron a las tres de la mañana, mi tìa dijo que organizaría una sesión con Rocío para esta semana. Otra vez a lo mismo; Paloma se quedó en uno de los cuartos de huéspedes con Vit. Y Soren se marchó a mi apartamento por si a alguien se le ocurría ir a meter sus narices allá sin mi consentimiento. La policía no tardaría en buscarme para interrogarme, el asesino/suicida dijo mi nombre en plena iglesia, asì que los testigos declararían eso cuando les pidieran su versión de los hechos.
    Quiero entender, hay muchas cosas que quiero entender....

    Bajè cuando terminè de alistarme, escuchè a Bastian hablando por telèfono y casi chocamos cuando èl salìa de la cocina. Se despidiò de la persona con quien hablaba, y me observò. Su azul mirada recorrièndome me erizaba la piel, era una forma màs de tocarme...

-Clara està preparàndote el desayuno, la ayudè un poco.-me guiñò un ojo.-¿Còmo te sientes?

-Si ganara una moneda por cada vez que escucho esa pregunta, podrìa comprarle la compañìa a tu padre.-Bastian soltò una carcajada.-Estoy bien, ve a ducharte que quiero que me lleves al teatro. Antes de irse, mi tìo me dijo que hoy tendrìamos ensayo en la mañana, el catorce de febrero es el estreno.-Le susurrè.

-Falta mucho.

-Te dirè un secreto a voces, mi acosador favorito, los dìas pasan ràpido.

   Depositò un beso en mis labios, y me mirò con adoraciòn.

-Tenìa otros planes para la ducha, pero despertaste antes.-susurrò.

-Podemos arreglarlo....

    Llamaron a la puerta haciendo que se esfumara la idea que cruzaba por mi cabeza; le dije a Bastian que subiera, yo abrirìa. Comentò que le gustaba verme asì de animada, y antes de que se perdiera escaleras arriba le preguntè por su hermana y su sobrina.
   Paloma ya se habìa marchado, debìa llevar a Vit con su padre. Al pobre de Niklaus la preocupaciòn lo ha de estar matando.
  
   Abrì la puerta, el grandullòn de Soren asintiò al verme, fue algo asì como una reverencia; lo hice pasar, llevaba un paquete en la mano. Me dio curiosidad, Soren se parò en medio de la sala y yo le hice conversaciòn.

-Creo que no nos han presentado como se debe, soy Luna.-le tendì la mano derecha.

   Èl se mantuvo serio.

-Soren, señorita Giraldo.-La estrechò, siempre serio.

-Sòlo Luna.-Mirè lo que traìa.-¿Eso es para Bastian, o es para mì?-inquirì. Soren se sorprendiò, yo sabìa que venìa de mi apartamento, asì que era una de dos: o encontrò el paquete en mi apartamento, o lo dejaron para Bastian afuera.-Si es para mì, èl no se enfadarà si me lo entregas, Soren. Y si temes por tu trabajo, yo asumirè la responsabilidad.

-Señorita...No estoy seguro de que...-titubeò, pero al sostenerle la mirada me lo extendiò.-Cuando lleguè anoche a su casa, eso estaba a la puerta.

   Lo cogì y caminè hacia la mesa del comedor, allì lo abrì.
   Eran tres carpetas negras y cada una tenìa un nùmero considerable de hojas.
   Soren tomò asiento en la silla màs cercana a mì; cogì la primera carpeta y al abrirla cayò una fotografìa. Soren me la alcanzò. En la parte de atràs habìa una inscripciòn en alemàn... Bien, ahora entiendo el còmo puedo entender varios idiomas sin necesidad de haberlos estudiado. Recordè el vìdeo... 
   La inscripciòn decìa: "Con Sartorius Langley, su esposa Sonja y su hija Amara de cinco años recièn cumplidos...". Le di la vuelta a la foto tras leer "Amara", y sì, era la pequeña del vìdeo.... Yo...

  La foto fue tomada en un laboratorio, la mujer rubia que me tenìa cogida de la mano debìa ser Sonja. Habìa otra mujer en el extremo derecho al lado de un hombre de bata blanca, a este hombre le seguìa otro, alto y moreno vistiendo un traje militar muy ostentoso, junto a èl estaba yo con vestido blanco, y a mi lado estaba Sonja.
   Tuve la breve imagen de ese dìa, fue como un flashazo, soltè la foto.

-¿Se encuentra bien?-preguntò Soren.

-Sì.-mentì, con lo mal que se me da.-Esta pareja de aquì se parecen mucho a los padres de Andrea.-Volvì a coger la foto y se la mostrè.-Ellos fueron vìctimas del suicida, pero no concibo la idea de que tuvieran què ver con la muerte de mi padre. Que hayan sido parte del plan para matarle....

-Los padres de la señorita Andrea fueron parte de un proyecto llevado a cabo hace años, o al menos eso tengo entendido.-Soren estudiò la fotografìa.-Sartorius Langley, un ex militar y canciller alemàn patrocinò en secreto dicho proyecto.

-¿Còmo estàs tan seguro?

-Me tocò infiltrarme en sus laboratorios para investigar el asunto, pero no encontrè nada de interès, todo era legal, trabajaban en curas para enfermedades. No habìa nada que hiciera parecer culpables a estas personas.

   Soren me observò con cierto cariño.

-¿Conociste a Sartorius?-inquirì. Soren asintiò.-¿Y a mì? ¿Me conociste a mì?

-Sì, señorita.

   Yo no sabìa què hacer o què decir ante esa revelaciòn.

-Anoche cuando vi el vìdeo con ustedes reconocì a la nena, y saber que era usted me sorprendiò. No sabìa còmo decìrselo a Sebastian, cuando lleguè con Sartorius èl y su mujer acababan de adoptar a una niña muy precoz.-sonriò.-Me hice amigo de esa niña, y ella me tomò cariño, supo de inmediato que yo no estaba allì para trabajar con su padre sino por otras razones, pero nunca se lo dijo a Sartorius. 

    Escuchè sus palabras, atònita por lo que me decìa. ¿Era posible? ¿Acaso era posible?
   
     Bastian entrò al comedor, sòlo oì su voz saludando a Soren. Preguntò què pasaba y automàticamente le pedì a Soren que le mostrara la foto y le contara lo que sabìa.
    Apenas desayunè mientras ambos revisaban los archivos, no prestè atenciòn a lo que comentaban porque comencè a mirar a Soren, intentando recordarlo. Escasas imágenes acudían a mi cabeza, Bastian interrumpiò mis pensamientos diciendo que era mejor llevarme al teatro, era mucha informaciòn en dos dìas y debìa distraerme con algo. En el coche le dije que era necesario resolver todo el asunto, aunque no quisiera voltear a ver mi pasado, este no dejaba de estrellarse contra mì al doblar cada esquina.

   Antes de despedirnos me dijo que su madre pisarìa suelo español en pocas horas, noticia que le habìa dado Niklaus, y que se estaba preparando un banquete para la noche. Bastian dijo que serìa una buena ocasiòn para presentarme a sus padres, y aunque no me pareciò-cosa que èl notò al instante-le dije que sì.
   
-No te sientas presionada.-dijo, cogièndome la mano.

-No es eso, es todo lo demàs. Pero creo que estarà bien, parte de la distracciòn que necesito para poner toda la informaciòn recibida en su lugar, y armar el rompecabezas.-Besè su mejilla.-Odio los rompecabezas.-suspirè.

-Entendido, no te regalarè un rompecabezas para tu cumpleaños.-bromeò.

   Reì, y entrè al teatro tras darle otro beso en la mejilla.

   Soren habìa revisado el paquete antes de llevarlo al apartamento de Bastian, lo supe porque apenas y sì escuchè cuando Bastian lo reprendiò por llevar algo asì. El escolta lo habìa revisado para asegurarse de que no hubiese nada que pudiera hacerme daño, y luego volviò a pegar cinta adhesiva transparente para evitar que me diera cuenta. Que no haya hecho ningùn comentario no significa que no lo hubiera notado.
    
   Escuchaba las intrucciones de tìo Enrique, mi cuerpo estaba allì en el escenario con los demàs actores, pero mi mente no dejaba de divagar. Todos los caminos me llevaban a Bastian, y a Amanda, por donde lo viera.
   Demasiada casualidad, y no creo en ellas....
    Bajè del escenario a por mis cosas, Enrique se acercò y empezò a decirme que para estar distraìda lo habìa hecho muy bien, sabìa que a èl no podìa engañarlo. Cuando estuvo a punto de preguntarme què pasaba, una voz familiar lo interrumpiò.
   Amanda, ¡madre mìa! Esta mujer parece mi sombra.

-Debo atender esta llamada.-dijo tìo Enrique tras saludarla, seguro era Maura al telèfono.-Es tu tìa.-Ajà, lo supe por còmo me mirò...

   Cogì mi bolso y me dispuse a salir de allì, Amanda venìa detràs.

-Luna, me gustarìa que tomaràmos algo juntas.-dijo, cuando estuvo a mi altura.

-No quiero tomar nada con usted, quiero que me deje tranquila.-Seguì caminando mientras hablaba, no conseguìa arrancar su faz impasible durante el tiroteo en la iglesia.-De acuerdo.-dije, paràndome en seco.

-Hay un restaurante aquì a la vuelta, vamos.

   Me extrañò que no preguntara sobre mi repentino cambio de opiniòn. Le habìa gustado que aceptara.
    
  Nos llevaron a una mesa nada màs llegar, creo que ya la habìa reservado. Y como querìa que fuese ràpido no vi el menù. 

-Lo de ayer fue muy fuerte, ¿no te parece?-comentò, pidiò una ensalada y luego me observò. 

   Amanda era la clase de persona a la que le tomarìas confianza nada màs verla, no podìa negar que era carismàtica, y que transmitìa cierta ternura. Pero al mismo tiempo tenìa algo màs, un "algo màs" diabòlico; no sabìa con exactitud què era.

-No creo que sea eso de lo que quiere hablar.-le dije.-¿Viene a persuadirme de que me aleje de Sebastian, acaso?

-No, creo que nunca lo he visto, ni lo verè tan feliz como cuando estàs a su lado.

    Si no es porque soy una persona de carne y hueso, y no un dibujo animado, mi boca se habrìa desencajado al punto de caer al piso. ¿En serio escuchè lo que escuchè?

-¿Entonces por què me amenazò esa noche en la fiesta?

-Supongo que no habìa aceptado aùn que fueron mis
acciones las que me trajeron a este punto.-Apoyò su mentòn en el dorso de su mano.-Las acciones humanas, son interesantes... Pero no van conmigo, lo que le hice a Sebastian no va conmigo, engañarlo con su hermano es algo que harìa un ser primitivo. Y yo...-De repente la Amanda ante mì se habìa vuelto una niña.-yo soy demasiado perfecta para ese tipo de acciones tan primitivas...

   Me levantè de un salto, la silla se cayò en el acto.

-¿Luna? ¿Pasa algo?-Una sonrisa se dibujò en sus labios.

-¿Quièn demonios eres?

    Amanda se levantò y vio por encima de mi hombro.

-Mira, ese de allì es un miembro del gabinete de Rajoy.-Me volvì al oìr a una mujer gritar. Un hombre de traje se habìa introducido un bolìgrafo en el oìdo izquierdo, mirè a Amanda.-Correr a una familia de su casa para derrumbarla, madre mìa. Dicen que la vida es injusta, Luna, pero sabes que digo yo: La humanidad es injusta. Los humanos son injustos con otros humanos... Puedo hacer algo diferente.

-¿Què has hecho?-preguntè sin dejar de mirar a aquèl hombre que estaba segura, iba a morir.

-Yo estoy hasta aquì, ¿què pude haber hecho? ¿No crees que la conciencia le jugò sucio?

   La mirè, sus palabras me eran familiares, cada una de las que usò.

-Tù sabes quièn soy, tù ya lo sabes....